Test drive

Probamos en exclusiva el nuevo Volkswagen Bora

Probamos en exclusiva el nuevo sedán de Volkswagen que podría ser el reemplazo del actual Bora.

Probamos en exclusiva el nuevo Volkswagen Bora

El nombre Vento es usado por Volkswagen en países como el nuestro para denominar a las últimas dos generaciones del Jetta. La anterior a esas dos es el Bora, modelo que se importa desde México y que podría ser sustituido por este nuevo modelo. En el país azteca se denomina Vento, pero es muy probable que a Argentina llegue como el sustituto del Bora, así que lo llamaremos así por el resto de esta prueba.

Saliendo del lio de denominaciones, este nuevo sedán compacto-mediano de VW es producido en la India sobre la plataforma VAG A05, o sea del nuevo Polo europeo, pero ligeramente alargada.

 

Características técnicas y mecánicas

La versión evaluada en exclusiva por Autocosmos en México contaba con motor Turbo Diesel, pero es prudente comentar que también existe al menos una motorización naftera.

Nuestro nuevo Bora / Vento TDi viene con un cuatro cilindros de 1.598 cc que entrega 105 caballos a 4.400 rpm. La fuerza de torque se sitúa un poco por arriba de las 243 Nm a 1.500 rpm. ¡Definitivamente el torque es lo que más se agradece en éste tipo de motorizaciones! El motor está acoplado a una transmisión manual tradicional de 5 velocidades.

Las medidas exteriores del nuevo Bora, lo sitúan en un nicho de producto que ajusta perfecto entre el Voyage y el Vento con una longitud de 4.384 mm, un ancho de 1.699 mm y una altura de 1.466, con una distancia entre ejes de 2.552. Uno de los puntos más interesantes y propositivos del nuevo Bora es el enorme espacio del baúl, 454 litros y se puede ampliar abatiendo el respaldo del asiento trasero.

El peso es de 1.187 kilos, los que entrega una relación peso potencia adecuada para un vehículo de dichas características.

 

Diseño

Al primer golpe de vista se ve como un mini Vento, el corte lateral es muy parecido, las líneas de las puertas, el ángulo de los guardabarros delanteros, aunado al conjunto óptico frontal, el diseño de la parrilla y el corte de los paragolpes lo hacen verse similar. La parte que más cambia es la trasera.

El diseño es coherente, tiene presencia de marca y siendo honestos no aporta grandes novedades, todo es meramente funcional y la similitud de líneas en la gama VW puede empezar a cansar al consumidor promedio.

 

Interior

El Bora es el primer vehículo de la marca procedente de la India que evaluamos, y la primera impresión es buena, la calidad de materiales es congruente con el precio y de entrada se ven mejor que los de los productos procedentes de Brasil. Además, los tapizados son de tela resistente y los plásticos se notan duraderos.

La versión Highline, al menos en México, cuenta con un equipo de audio con pantalla sensible al tacto, GPS y carece de conexiones USB. La versión tampoco ofrece controles de audio al volante, lo que si tiene y nos agradó mucho es climatizador, que aunque es mono zona, ofrece la característica de programarlo a gusto del conductor. ¡Bien por eso!

 

Dinámica

Las motorizaciones Diesel tienen su encanto, el chiste está encontrar el rango de revoluciones adecuado, que en el caso del nuevo Bora TDI es de 1.800 a 4.000 rpm.

Al girar la llave se escucha el ronroneo típico de los diesel, cuestión que en minutos es prácticamente imperceptible. Los recorridos de la palanca de cambios son cortos y precisos, y como lo comentamos líneas arriba, lo único que hay que observar es el rango de giro del motor para movernos con soltura.

La respuesta en ruta es buena, el TDI nos deja alcanzar promedios altos, constantes y con una buena respuesta del acelerador, y se pueden hacer cientos de kilómetros con una sola carga de combustible en el tanque de 55 litros. El consumo combinado que nos ofrece el Vento TDI es de 24.5 km/litro.

 

Conclusiones

Sin duda una decisión acertada de VW y podría sustituir perfectamente al actual Bora. Además, las líneas, el tamaño y el rango de precios lo hacen una opción interesante, con un diseño probado y por qué no decirlo, hasta bonito.

Alejandro Konstantonis (Texto y Fotos) recomienda

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