Test drive

Exclusivo: Prueba Peugeot 508

Antes que nadie probamos la renovación del máximo exponente de la casa francesa.

Exclusivo: Prueba Peugeot 508

El vehículo que ahora nos ocupa tiene una fuerte carga histórica a cuestas, ya que es el encargado de recordar la reputación de dos míticas series de Peugeot, y nos referimos a la 400 y 600, específicamente al 407 y al 607 que dejaron de producirse en 2011 y 2010 respectivamente.

El Peugeot 508 llegó a Argentina en 2012, el año pasado renovó sus líneas en el Viejo Continente. Ahora en Autocosmos tuvimos la oportunidad de probarlo en México donde ya se comercializa y te contamos como le sentó esta actualización al buque insignia del león.

Características técnicas y mecánicas

Sus medidas de 4.790 mm de largo, por 1.853 mm  de ancho sumadas a una distancia entre ejes es de 2.817 mm permite un habitáculo cómodo y con el piso completamente plano. El propulsor está montado transversalmente y se trata del ya conocido cuatro cilindros de 1.6 litros THP (Turbo High Pressure) con 163 caballos a 6.000 rpm y 240 Nm entre 1.400 y 4.000 rpm. La transmisión es automática tradicional de seis cambios.

Confort

Aquí es donde sale a relucir el refinamiento y el estilo a la francesa, el interior está muy bien pensados, balanceados y la sensación de lujo está por todos lados. Los tapizados son de cuero, los plásticos de excelente factura y en todo el habitáculo se aprecian insertos con texturas similares a la fibra de carbono o en negro piano. Un gran detalle son las cortinas de privacidad en las plazas traseras, las ventanillas laterales y el vidrio trasero, y ya que hablamos de la segunda fila de asientos tiene salidas –y controles- del caudal de aire para sus pasajeros

El conductor se verá bombardeado visualmente de mucha información, desplegada en tres zonas importantes, la primera es el cuadro de instrumentos análogo, la segunda es la pantalla táctil al centro del tablero donde a se pueden ajustar muchas funciones del sistema de audio, del navegador, del teléfono y del aire acondicionado, y la tercera es el “Head Up Display” que proyecta en el parabrisas la velocidad a la que se circula y la siguiente referencia del navegador en caso de que tengamos programado un destino.

Comportamiento dinámico

Sin dudarlo, es la carta fuerte del Peugeot 508, gracias a las buenas prestaciones del motor aunadas a las bien entonadas suspensiones. Si el manejo es citadino, resulta sumamente confortable. La respuesta del acelerador es casi inmediata y solamente presenta esa desagradable sensación de falta de poder cuando hacemos una acción súbita de aceleración, desaceleración y vuelta a acelerar en donde confundimos a la caja y esta no responde con el cambio preciso, hecho que se corrige en un par de segundos.

Si elegimos los cambios manuales hechos con las levas detrás del volante, ayudamos a que la velocidad de respuesta sea más rápida, tanto cuando hacemos cambios ascendentes en plena aceleración, como descendentes en las frenadas súbitas, y pese a que la caja es una automática simple, nos permite divertirnos con la respuesta.

Peugeot 508 2015 a prueba

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