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Rolls-Royce Phantom VIII, redefinición del lujo

La octava generación del Phantom es todo lo que esperabas y más.

Rolls-Royce Phantom VIII, redefinición del lujo

El legado del Rolls-Royce Phantom nació en 1925 y ha trascendido las generaciones. 92 años han pasado y el Phantom aún luce clásico, pero a la vez, contemporáneo. Esto tiene que ver con un estilo que paulatinamente se va depurando y puliendo. La octava y flamante generación llega con varios detalles novedosos, pero siempre con la filosofía de Rolls-Royce.

Adelante vemos los nuevos grupos ópticos y antinieblas LED, además de la clásica parrilla de Rolls-Royce, ahora más alta e integrada al capó, que es mucho menos anguloso. De perfil vemos superficies mucho más planas y limpias, exceptuando unos discretos pliegues en el faldón inferior. Si vamos atrás, el techo cae mucho más estirado, con nuevas luces. También se destacan las nuevas manijas de acero inoxidable pulido, las llantas de 22" y el paragolpes completamente integrado a la silueta.

Si bien el diseño es similar a primera vista, su nueva plataforma espacial de aluminio, un 30% más rígida que la anterior, es algo enteramente novedoso. La "arquitectura del lujo", según la marca, no será compartida con ningún otro modelo del Grupo BMW, a la vez que será la estructura modular que le dé el pie a todos los futuros modelos de la marca, incluyendo a la futura SUV, la Cullinan.

Esta arquitectura tiene bastantes beneficios dinámicos, como una mayor rigidez y menos peso. Pero principalmente, la clave está en mejorar una característica que las marcas de lujo priorizan bastante, la insonorización. Rolls-Royce ha colocado cerca de 130 kg de material aislante, incluso en los neumáticos, que tienen aislante acústico en su interior.

Otro as bajo la manga es la nueva suspensión neumática auto-regulable, que no solamente se nivela por sí sola gracias a un grupo de sensores, sino que usa una cámara frontal para leer el relieve del camino y anticiparse a cualquier bache o desnivel, dando un confort de marcha que resalta.

Ni híbridos, ni eléctricos. El motor es un tradicional V12 de 6.75 litros, con dos turbocompresores. El bloque eroga 563 CV y 900 Nm de torque, desde las 1700 rpm, acoplado por una transmisión automática ZF de 8ª que viene con un programa que permite anticipar las marchas sincronizándose al GPS.

 

Rolls-Royce también ha dotado al Phantom de una gran red que conecta todos sus sistemas de seguridad avanzados. Están presentes en el modelo un asistente de fatiga y alerta, un sistema de cuatro cámaras con vista panorámica en 360º, visión nocturna y asistente de visión, control crucero activo, alerta de choque, alerta de peatones, alerta de trafico cruzado, alerta de cambio de carril, punto HotSpot para WiFi y un sofisticado sistema de navegación y multimedia.

Adentro se destacan el techo estrellado, las puertas de cerrado automático, el frigobar y la delicada atención a los materiales, como en el respaldo de los asientos delanteros, con detalles en madera. Mesas, pantallas traseras, apoyabrazos calefaccionados, reloj analógico clásico, todo. Pero la perla es "la galería", como la marca llama a la consola, que se inspira en una galería de arte. Así, el cuadro instrumental queda oculto por gran panel de cristal que cruza toda la consola principal.

Las imágenes valen mucho más que las palabras, por lo que lo mejor que podés hacer ahora es darle un vistazo al video y la galería de fotos que dejamos abajo... un mimo a nuestra alma automotor.

 

Introducing Rolls-Royce Phantom VIII

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